El avión privado

Hoy en día, cuando la aviación comercial es barata y común, es un lujo tener un avión privado. Pues imagina tenerlo en 1937.

Fue personalizado con un interior en cuero, asientos amplios, y todos los lujos que deseaban sus dueños. Sus superficies de control están recubiertas con tejido en vez de metal; así se construían los aviones antes: era barato y ahorraba peso. Y cuando lo visites, fíjate en su curiosa doble cola, que al ir detrás de cada hélice, le da mayor control de movimiento lateral al piloto.

 Recientemente le hemos dado una mano de pintura nueva, y su interior va rápidamente siendo limpiado, pulido y restaurado para devolverlo a todo su esplendor.